Mi más sincero agradecimiento al Director Médico del Hospital Noruego de Radio, profesor Akon Auné, por su informe desinteresado y por el interés que ha mostrado por mi caso y por mi persona.

     No se enviaron los informes que solicitó porque Arturo ya había fallecido y las pruebas de la causa de la muerte ya eran claras y más que suficientes, aunque después se perdiera el caso, algo que nadie puede entender.