RADIACIONES MORTALES
El Porqué de esta página
|
|
Antes |
Después |
Culpables |
|
|
Dr. Benjamin Guix Melcior |
Dr. Enrique Rubio García |
Esta página denuncia uno de los mayores casos de injusticia social y judicial. Una de las mayores injusticias humanas.
A mi hijo Arturo lo mataron sin darle ninguna oportunidad. Mi hijo tan sólo pretendía solucionar un problema psicológico. Esta es la historia de una dramática realidad que ha impactado, incluso, a la clase médica de distintos países del mundo. Un hecho brutal y criminal que hasta la fecha y de forma incompresible ha quedado impune.
Como casi todo el mundo sabe en la Alemania NAZI la mayoría de los prisioneros eran utilizados como animales de experimentación médica. Uno de los experimentos que llevaron a cabo, era el de irradiar con radiaciones ionizantes la parte del cuerpo que les pudiera interesar en cada momento pero, empezando con baja potencia y corto espacio de tiempo de exposición para ir aumentando día a día la potencia y el tiempo hasta acabar con la vida del “paciente”. Eso sí, anotando con todo lujo de detalles el cruel proceso para su posterior divulgación. Pues bien: Si uno de esos desgraciados hubiera podido escaparse de sus verdugos durante las primeras sesiones, hubiera tenido la oportunidad de salvar la vida porque, en las primeras sesiones, la dosis de radiación no era letal. Pero, en el caso de mi hijo, él no hubiera tenido, él no tuvo ninguna oportunidad de salvar la vida, ninguna posibilidad, porque, en una sola sesión, EN UNA SOLA!, a él sí, le aplicaron la dosis letal. ¡En la Clínica DEXEUS le habían vendido el tratamiento del futuro!
Los médicos que le atendieron después en ésta sí su gran desgracia, médicos del Hospital del Mar, entre otros, diagnosticaron: “Lesión cerebral por radionecrosis diferida profunda e inoperable”. ¡La muerte era inevitable!.
El Juez José Mª Assalit Vives, a pesar de su sentencia escandalosamente partidista, llena de mentiras, falsedades, contradicciones, llena de mala fe, todo con la intención preconcebida de no condenar a los culpables, a los médicos Benjamín Guix Melcior, Enrique Rubio García y, a la Clínica DEXEUS, ésta como responsable civil subsidiaria, se ve obligado a reconocer: “Por lo indicado en el anterior apartado este juzgador ha llegado a la convicción que la radiación suministrada por los acusados causó un proceso necrótico no deseado, principalmente en el hemisferio izquierdo del cerebro de Arturo Navarra Ferragut, con causación de un edema efecto masa, que necesariamente debía ser tratado mediante altas dosis de corticoide de forma permanente, lo que duró más de cuatro años, y lo que le causó automáticamente una enfermedad denominada síndrome de Cushing iatrogénico, cuya más grave y necesaria consecuencia era el fallecimiento por una infección. Lo que así ocurrió”.
CAUSA-EFECTO: Si no hubiera habido exceso de radiación, no hubiera habido necesidad de suministrar corticoides, sin corticoides no hubiera aparecido el síndrome de Cushing, ni infección (infecciones), ni nada de nada. Pero, si no le hubieran suministrado corticoide, mi hijo hubiera muerto a los dos o tres días de haber ingresado en el Hospital del Mar por efecto de la radiación, lo que, si es verdad que Dios existe, era lo que tenía que haber permitido: que muriera entonces. Naturalmente, nadie podía imaginar que su fortaleza y ganas de vivir, le permitiera resistir tanto con el daño tan atroz, ¡mortal!, que le habían colocado en su cabeza.
Pero, a pesar de todo, el “regimiento” de jueces que ha juzgado el caso, por no contradecir a su colega Assalit Vives, entre otras quien sabe que cuestiones, considera que: Engañar y estafar a mi hijo, desviarlo de la Salud Pública a la Privada, alegando que el tratamiento de la pública comportaba riesgos y el de la privada no, no dar recibo ni comprobante de pago por la terapia que se tuvo que abonar antes de que ésta fuera aplicada, “achicharrarle” el cerebro - utilizando la expresión que utilizó la señora Fiscal en las vistas orales del juicio, todo y acusando a los médicos Benjamín Guix y Enrique Rubio de ser los culpables; convertir a un muchacho físicamente sano, fuerte, inteligente en un demente senil, condenarlo a padecer sufrimientos inenarrables y una muerte cruel, tener que pasar por una terrible operación en el Hospital del Mar para descomprimir el gran edema cerebral causado por la radiación además de haberle tenido que extirpar un pedazo de cerebro quemado, todo, con la buena intención de que su camino imparable e infernal hacia la muerte fuera los menos doloroso posible, algo que, desgraciadamente, no se consiguió: murió destrozado, ciego, paralizado… Pues, ¡¡TODO ESTO!! ¡¡TODO!!, que es el resultado de la actuación criminal sin precedentes de unos impresentables que se hacen llamar médicos, para los jueces que han juzgado el caso, es actuar dentro de la “Lex artis”.
Que cada lector saque sus propias conclusiones, aunque somos muchos los que nos preguntamos: ¿Qué extraños intereses pueden existir para que los jueces con todas las pruebas en la mano para poder condenar sin paliativo alguno un crimen de tan brutal naturaleza no lo condenen? ¿Qué extraños y poderosos intereses pueden existir para que, además, los jueces hayan tenido que mentir, falsear los hechos y violar nuestros derechos, nuestras leyes para proteger a los culpables, independientemente de la amistad que se sabe existe entre algunos jueces y acusados?.
Si bien la Dirección de la Clínica DEXEUS consideró que el doctor Benjamín Guix debía dejar su puesto de trabajo en la clínica por la mala prensa que le hacía, de lo cual él me acusa a mí, como dejó claro en la vista oral del primer juicio por “injurias y calumnias” - año 2001 -, lo cierto es que, en el día de hoy, el crimen sigue impune. Actualmente está presentado Recurso de Amparo ante el Tribunal Constitucional. Es la segunda vez: la primera, por vía penal, ahora, por vía civil. ¿Llegaré a ver el resultado final de este interminable y doloroso proceso?.
Todo empezó en el año 1989, cuando los médicos del Hospital del Mar me comunicaron la fatal noticia de que mi hijo iba a morir y del porque iba a morir. Una vez presentada la querella criminal, la “Justicia” tardó siete años en hacer sentar en el banquillo de los acusados a los médicos Benjamín Guix, Enrique Rubio y a la Clínica DEXEUS. Dejar pasar tantos años para llegar a juicio, ya fue la primera injusticia judicial. Después, seguirían las demás injusticias a través de las sentencias, éstas, las más partidistas, inmorales, vergonzosas y escandalosas.
La llamada “Justicia” con su lentitud, a veces provocada expresamente – no todo los problemas son el resultado de la falta de medios -, hace que la gente se agote, pierda las pocas fuerzas que le puedan quedar, enferme y, a veces, muera sin ver el resultado final de las acciones judiciales emprendidas. Incluso, a través de los años, te hacen sentir mal, como si fueras una persona vengativa y no con tu derecho a reclamar justicia. Pero las personas tenemos dignidad y tenemos derechos y hay que seguir luchando, pasen los años que pasen, para conseguir la justicia que, en este caso, mi hijo muerto se merece.
Aunque los médicos que mataron a mi hijo deberían de pudrirse en la cárcel de por vida, sólo pido que se apliquen con rigor los artículos 343 y 447 del Código Penal: 12 años de cárcel y 10 de inhabilitación para cada médico e inhabilitación especial para los jueces: de dos y seis años. La señora Fiscal había pedido cuatros años, dos meses y un día de cárcel para cada médico y una indemnización de cincuenta millones de las antiguas pesetas, pero el juez Assalit Vives desoyó esta petición, y con él, todos los demás.
Ignoro si al final la Justicia se impondrá, no obstante, pase lo que pase, los sufrimientos atroces y la muerte cruel que provocaron a mi hijo en plena juventud los médicos Benjamín Guix Melcior y Enrique Rubio García, algún día, de una u otra forma, lo tendrán que pagar. Como hace años escribí: “Hay juicios sin jueces y cárceles sin rejas”.
Un buen especialista en psiquiatría dijo, refiriéndose a los argumentos inaceptables que esgrime el Juez José Mª Assalit Vives en su sentencia para absolver a los médicos: “No hay lugar en la ciencia, no hay lugar en la medicina para la interpretación del libre albedrío de las pruebas aportadas bajo pena de incurrir en las mayores injusticias sociales. (Ver “El Triangle” en el apartado de noticias y conferencias. Título: “Va ser la radiació”. “It was radiation”.
Después de tener que sufrir la muerte tan injusta y dolorosa de mi hijo, de que unos médicos malvados le segaran su vida en plena juventud, y de que unos jueces violaran descaradamente la leyes para protegerlos - por ello se han presentado querellas criminales contra algunos de los ellos -, todavía tengo que soportar que, desde el Tribunal Supremo Sala Segunda de lo Penal, los Magistrados Luis-Román Puerta Luis, Carlos Granados Pérez, Joaquín Giménez García, Julián Sánchez Melgar y Perfecto Andrés Ibáñez, nos vengan a intentar a intimidar diciéndonos que: “La frecuencia con que se viene acudiendo a la interposición de querellas por supuestos delitos de prevaricación, contra las decisiones judiciales no recurribles, a modo de último modo de impugnación, debe ser serenamente valorada por los litigantes para evitar el manifiesto abuso de derecho o incluso el fraude de la ley que, a veces, cabe apreciar en este tipo de conductas. (v. Art 11.2 (L.O.P.J)”.
Mi abogado, indignado, les contesta con dureza pero, naturalmente, con la forma que procede jurídicamente. Como aquel que dice, vienen a disculparse porque lo que nunca pueden hacer es querer asustar a las personas para que no se querellen contra los jueces y menos cuando éstas tienen toda la razón. Pero a los jueces querellados, ni tocarlos, principalmente a la señora María Eugenia Alegret Burgues, actual Presidenta del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña quien ni siquiera podía juzgar mi caso por tener amistad con uno de los acusados, concretamente con el doctor Guix. Las hijas del doctor Guix y los hijos de la señora Alegret fueron a la misma escuela hasta el 2004, año en que la señora Alegret dictó la sentencia a favor de los médicos y de la clínica. Naturalmente, no podía ser imparcial en forma laguna. Ni legal ni moralmente podía juzgar mi caso.
Yo, por mi parte, escribo a esos Magistrados diciéndoles que, aquí, los únicos que incurren en el fraude de la ley son ellos, pues ni mi abogado ni yo, nunca nos atreveríamos a querellarnos contra los jueces sin pruebas, y las pruebas salen por todas partes, si ellos no las quieres ver, son ellos los que cometen fraude de la ley al infringirla.
Recientemente el presidente del Gobierno, Jose Luis Rodríguez Zapatero, ha dicho públicamente que "no va a permitir que se intimide a jueces ni fiscales". ¿Se ha preguntado el sr. Zapatero qué es lo que les va a decir a los jueces cuando estos intimidan a las víctimas de las negligencias médicas, cuando tan solo reclaman el derecho de Justicia que les pertenece?
Sólo un ejemplo de prevaricación que es el que ha hecho posible, de muy mala manera, que los médicos quedaran sin condena: Cuando la señora Fiscal preguntó al doctor Enrique Rubio García si había avisado a Arturo Navarra Ferragut que se podía quedar en una silla de ruedas o morir, éste contestó: “¡Hombre!¡No! ¡Porque nadie se lo haría!”. Añadiendo cínicamente: “Y los rayos de vez en cuando dan una broma y si la dan es imprevisible”, a lo que la señora Fiscal le preguntó si creía que era una broma el que muriera una persona. El doctor Rubio agachó la cabeza y no contestó. Pues bien, los jueces se atreven a contradecir la declaración del acusado e inventan, “presuponiendo”, que, como mi hijo eran una persona independiente que sabia escuchar y preguntaba a unos y a otros para sacar luego sus propias conclusiones, se “presupone” que a él ya le avisaron del riesgo que corría y lo aceptó”. ¡¡El acusado está diciendo que no le avisó, y el juez, descaradamente, contradice la declaración del acusado!!.
No olvidemos tampoco que, cuando la señora Fiscal preguntó al doctor Benjamín Guix Melcior qué criterios siguió para aplicar la radiación, éste contestó: “Por el Ojo clínico”. Alguien en la Sala, amigo o familiar, gritó con toda su alma: ¡¡BURRO!!.
Anteriormente, cuando los médicos del Hospital del Mar les pidieron a los médicos Benjamín Guix Melcior y Enrique Rubio García que por lo menos dieran una explicación a la familia por lo que había sucedido, ellos contestaron: “Nosotros no tenemos porqué dar ninguna explicación, si nos quieren denunciar que nos denuncien porque a nosotros nos da igual”. No cabe duda de que la vida de mi hijo a esos dos individuos no les importaba para nada, porque con su declaración quedó evidente que sabían que podían matarlo, y no solamente no lo evitaron sino que no les importó en lo más mínimo haberlo hecho.
¡En fin! Que cada lector saque sus propias conclusiones.
A mi hijo no puedo devolverle la vida que ellos, Benjamín Guix Melcior y Enrique Rubio García, tan miserablemente le robaron; la vida que expoliaron tan brutalmente a una buena y noble persona; no puedo devolverle la vida, pero, ellos, tendrán que pagar. Un día u otros tendrán que pagar porque un crimen de esta naturaleza es imposible que quede impune a pesar de la protección judicial de la que gozan estos individuos.
El Ministro de Justicia señor Bermejo dijo públicamente refiriéndose a la problemática, o más bien, al caos judicial que se padece: “Nadie será intocable”. Esperamos que esta afirmación no quede sólo en meras palabras. Esperamos que sean una auténtica realidad para terminar, de una vez por todas, con los repetidos y escandalosos ABUSOS DE PODER JUDICIAL.
Sólo para terminar con este avance, decir que en tres ocasiones intentaron comprar mi silencio. La primera, el doctor Jordi Jornet Lozano, médico forense del Juzgado de Instrucción nº 8 de Barcelona.
El doctor Jornet quería convencer a mi abogado de entonces Javier Selva y a mí para que retiráramos la querella criminal e iniciáramos la vía civil. Si lo hacíamos, él nos ayudaría. Nos invitó a que pidiéramos muchos millones cuantos más mejor que para eso ellos – los médicos - pagan tanto dinero a las compañías aseguradoras, nos dijo. Quería evitar a toda costa la cárcel a sus compañeros. Cómo también nos dijo abiertamente: “Él no iba a hacer nada que pudiera meter a un compañero suyo en la cárcel”. Al ver que yo no aceptaba su propuesta, alterado le decía a mi abogado: “¡Convéncela tú! ¡Convéncela tú, porque por lo penal no tenéis nada que hacer!”.
Como no pudo convencerme, en las vistas orales del juicio se comportó como perito de parte de los acusados en lugar de comportarse como perito judicial que era su función, llegando a insultar, incluso, a los médicos que habían diagnosticado la “lesión cerebral por radionecrosis diferida” causante de la muerte de mi hijo. Les llamó ignorantes y embusteros. La actuación del doctor Jordi Jornet Lozano, fue vergonzosa.
Segunda: En esta ocasión, según mi abogado de entonces, Javier Selva, el abogado de la Clínica DEXEUS, le fue a visitar para ver si podían llegar a un acuerdo conmigo.
A raíz del primer libro que escribí y viendo el camino que yo llevaba, el de la denuncia pública, le dijo a mi abogado que me preguntara "qué era lo que yo quería para terminar con todo esto”. Naturalmente, mi abogado le dijo que no perdieran el tiempo, porque no me iban a convencer.
Y, tercera ocasión: Según fuentes fiables, los médicos también intentaron convencer a otros médicos que creían que tenían influencia sobre mí para que retirara la querella criminal y llegar a acuerdos. Cómo se comprenderá, no les di tiempo a presentar sus propuestas.
En definitiva, y algo que da mucho que pensar, es que, una vez rechazadas todas las propuestas, hasta el momento, lo he ido perdiendo todo… (¿…?)
Una vez más diré que cada lector saque sus propias conclusiones. Por mi parte, no cabe duda de que seguiré luchando hasta que me quede un aliento de vida o mi cabeza me responda. No se va a olvidar tan fácilmente el crimen que cometieron con mi único y querido hijo, ni la injusticia judicial cometida. Nadie puede pasar por la vida causando gratuitamente daños y muerte a sus semejantes y seguir como si nada hubiera hecho como si nada hubiera pasado.¡Nadie! ¡Nadie! Ni por más poderoso que uno sea. ¡Los crímenes siempre terminan pagándose!
MI TESTIMONIO
Isabel Ferragut | Crea tu insignia
 Más información |
AGRAÏMENTS
Domi Moreno Gómez, estimada amiga, per la seva dedicació desinteressada a defensar la causa de les persones que ens troben indefenses davant de situacions injustes i per l'ajuda que sempre m’ha prestat i em segueix prestant i que mai pot pagar-se amb diners.
Carmen Flores López, estimada amiga, Presidenta de la “Associació, El defensor del pacient, ADEPA”, pel seu recolzament moral que tant m'ha reconfortat, i pel seu recolzament físic, doncs ha estat sempre en el lloc on l’he necessitat.
Angelina Hurios Calcerrada, advocada y gran lluitadora en favor de les víctimes de negligències metges y dones maltractades, lapidades, encara, en alguns llocs del món. Persona a la qual jo m’estimo molt i que sempre ha estat al meu costat involucrant-se de ple en la meva causa.
Núria Tarrés Corominas, benvolguda amiga de tants anys per haver-me recolzat en totes les meves decisions i estar sempre al meu costat per més difícils que foren les actuacions empreses.
Equip mèdic i personal sanitari de l’Hospital de la Nostra Senyora del Mar de Barcelona, pel seu tracte afectuós i dedicació cap al meu fill durant els quatre anys i sis mesos que va durar la seva agonia. I, molt especialment cap al doctor Carlos Oliveras Ley, per les seves desvetllades que van sobrepassar en molt l’atenció que deu un metge als seus pacients.
Doctor Salvador Ros Montalbán, l’únic psiquiatre que ha tingut el meu fill, per tota l’ajuda que em va donar, per haver-me acompanyat a Noruega per a parlar amb el professor Erik Olaf Backlund, i per estar sempre al nostre costat. Es convertí en un gran amic.
Doctora Carmen Hernández, psicòloga del meu fill, per haver-se comportat com una autèntica amiga en uns moments molts durs en la vida del meu fill i per la seva família: quan el meu fill va ingressar a l’Hospital del Mar per primera vegada i ens van comunicar que anava a morir.
Maria Rosa Buendia, fisioterapeuta de l’Hospital de Nostra Senyora del Mar, qui va atendrà al meu fill amb gran carinyo. Es convertí en una bona amiga del meu fill i meva. Va arribar a estimar molt al meu fill. La seva mort li va causar una gran tristesa.
Doctor Pescador González, psiquiatra del centre “Idea y Pesam” de Madrid, pel seu recolzament desinteressat, així com pel seu informe valent i savi de desqualificació a la sentència dictada pel Jutge José Maria Assalit Vives, recollit al setmanari “ el Triangle” numero 399, 24 de juny de 1998.
Metges de la Clínica Quirón i del Centre de Ressonància magnètica del carrer Monestir de Barcelona, que malgrat les pressions rebudes per part dels advocats dels metges Guix, Rubio i la Clínica DEXEUS en les vistes orals del judici, es van mantenir ferms en el diagnòstic de “lesió cerebral per radionecrosis diferida”, el que calia per a condemnar als acusats.
Doctor Juan Luis Valverde, Cap de Departament de l’Institut Nacional de Toxicologia i professor Borondo Alcázar, histopatólecs qui van estudiar minuciosament el cervell del meu fill, per la seva declaració enèrgica davant del jutge a favor del meu fill.
Doctor Juan Antonio Burzaco, per la seva declaració contundent davant del jutge i deixar ben clar la causa de la mort del meu fill.
Personal del Col·lectiu metge - sanitari de l’Hospital de la Vall de Hebrón, pel seu recolzament i pels informes que em van fer arribar en el seu moment, interessants i valuosos per a aportar al judici i reforçar les nostres al·legacions. Si el jutge hagués estat com a Déu mana, una persona honesta, els hagués hagut de tenir molt en consideració, però no ho ha estat.
Iñigo de Sales, pel seu important article dedicat al meu fill i a mi en el “Diari 16” de 4 de juny de 1997. Li agreixo aquest article com totes aquelles converses que manteníem per telèfon i que eren tan reconfortants per a mi. Em consta que va ser una gran persona i un gran lluitador. Des d'aquesta pàgina, vull deixar constància a ell, a pesar que malauradament ja no està amb nosaltres, i a la seva esposa, de la meva gratitud i d’un carinyós record.
Direcció de “Diari 16”, per cobrir les tres vistes orals del judici i fotografiar als acusats per a la seva publicació i que tan important ha estat per a mi.
Dionisio Giménez, periodista del setmanari “el Triangle” pel seguiment del cas i per la confiança que ha dipositat sempre en mi.
Rodolfo Dátola, bon amic, per les converses que vam mantenir i pels seus consells que tant m'han ajudat.
“Plataforma contra els Abusos Mèdics i Judicials”, a tots els seus components per la seva inestimable i incondicional recolzament.
“Federació de Radio i Televisió Autonòmica (FORTA) i al seu Director Pera Costa, per la valentia que han tingut per tractar el tema de les negligències mediques i en especial el tema del meu fill en una pel·lícula, sembla ser un tema tabú en el nostre país. Si ve el personatge principal de la pel·lícula, el que representaria al meu fill, s’allunya totalment de la realitat, la pel·lícula denúncia l’engany, la forma fraudulenta de com van aconseguir el que ells anomenen “consentimiento informado”, com van treure’ns els diners sense donar-nos cap rebut de pagament – diners que en la realitat no van tornar mai -, i la causa de la mort. És una bona pel·lícula de denúncia tenint en compta les limitacions. Gràcies pel “crèdit”. Diu: A la Isabel Ferragut que va patir un cas similar però la justícia no li va donar la raó”. En la pel·lícula la mare guanya el judici. Més endavant i trobaran una ressenya més amplia de la pel·lícula.
Miguel Jara, periodista d’investigació i escriptor valent, per seguir i donar a conèixer el cas del meu fill a traves del seu “Blog”, així com a tots aquells mitjans de comunicació que li són possibles. Gràcies per la confiança que des d’un principi va dipositar en mi.
Sindicat CGT de Barcelona, a tots els seus membres pel seu recolzament incondicional.
Sindicat CGT i Obrero Autónomo de Cadis. Companys (treballadors de l’Hospital Puerta del Mar) per la seva acollida i preparar-me una conferencia i presentació tan extraordinària del meu llibre “Arturo” a la “Casa de la Cultura”. Una atenció cap a la meva persona tan plena de carinyo que fa que mai pugui oblida aquella estada meva a la bonica ciutat de Cadis.
Ateneu Llibertari de Sant Boi, pel seu recolzament incondicional.
Diana Reig i els seus companys (estudiant d'advocacia en aquell temps) pels esforços que van fer per divulgar el cas del meu fill i preparar-me una conferencia a la Universitat de Lleida.
Aitor Fernández, fotògraf i amic, per incloure’m en la seva exposició itinerant “Dones Valentes”. Exposició que recorre amb molt d’èxit, pels Ajuntaments de la terra catalana i també d’altres terres. És un cant a totes aquelles dones, que representades per un grup significatiu, han lluitat i segueixen lluitant contra les injustícies en un medi, encara, incomprensiblement hostil.
Lydia Gombau López, benvolguda amiga de tants anys pel seu recolzament durant tota la meva lluita que he portat i duc a terme i també per la seva ajuda amb l’idioma català ara que estic escrivint aquest llibre amb la llengua de la meva terra.
Xavier Bruna Reverter, advocat meu, i a la seva esposa i col·laboradora Núria, per tot els esforços i tants anys de dedicació a la lluita per la meva causa. El seu bon fet com advocat és immillorable, i com amic no hi tinc paraules, doncs, fins i tot, ha estat, i està, treballant per a mi altruistament.
Rosa Maria Martín, Presidenta del Partir Polític “Acción por la Justicia, AXJ”. Per tota la seva ajuda i per involucrar-se de ple en la meva causa.
A totes aquelles persones que pertanyen tant a col·lectius o a nivell particular, no han dubtat ni dubten en recolzar-me amb la meva lluita, entrant, a vegades, en conflicte amb membres de la seva pròpia carrera o professió, i a tots aquells grups que lluiten en contra de les injustícies, que han estat al meu costat des d’un principi exposant-se, fins i tot, a patir agressions.
A tots aquells mitjans de comunicació que, ha pesar d’haver perdut els judicis i d’haver estat condemnada en tres ocasions, han seguit donant-me l’oportunitat de poder seguin denunciat la injustícia que va partir el meu fill. Això es mol d’agrir, perquè s’han exposat a entrar en conflicte amb la part denunciada per mi.
I, també molt especialment a Lluis Botinas, dirigent de “Plural 21” “Associació per La Defensa de la Vida en un Planeta Viu”. En Lluis i la seva gent, des que ens varem conèixer a l’any 1993, just mort el meu fill, mai han deixat de recolzar-me i vetllar per a la meva salut. Mai m’han fallat!
I a les meves benvolgudes amigues de tants anys per haver estat sempre al meu costat en la lluita pel meu fill al que tant s’estimaven: Àngels Cervera, escriptora i poetessa, Anna Abad, Presidenta de l’“Associació Animal Help”, Maria Eugènia Pérez, extraordinària organitzadora, totes gran amants dels animals, éssers tan maltractats en el nostre país. Així com la Conchita Sabater i el seu fill Sergi, el qual porta a terme una gran tasca d’ajuda als infanta a través d’animals tan extraordinaris com són els dofins.
Vull dir, que l'agraïment que sento cap a totes aquestes persones, és un sentiment de gratitud sincer i profund, perquè totes elles han fet possible que davant de patir la mort tan cruel com va ser la mort del meu fill, de patir tanta injustícia, sentir tant dolor i tant desgast, poguí seguir endavant, quan m’he sentit, en molts moments, defallir i plena d’impotència.
Barcelona, 28 de setembre de 2011

|
Traficantes
de salud (de Miguel Jara)
No dejes
de leer esta obra, que no sólo te aportará conocimientos
sobre todos estos traficantes sin escrúpulos, sino que te
enseñará como preservarte de ellos.
Puedes hacer
un 'click' en la imagen para ampliarla. e-mail:
traficantesdesalud@gmail.com
|

|
|